No desayunar puede hacerte engordar

Desayuno saludable

Durante una de las conferencias del Neurociencia 2012 realizado en Nueva Orleans, Estados Unidos, se presentó un estudio que ilustra de manera elocuente cómo funciona nuestro cerebro cuando le privamos del alimento que necesita, actuando de manera que prácticamente nos obligue a comer más. En este estudio compararon mediante escáner cerebral cómo actuaba el cerebro ante la presencia de alimentos altamente calóricos en caso de haber desayunado o no, resultando mucho más atractivos e irresistibles en este último caso.

Analizando la metodología del estudio, llama la atención su pasmosa sencillez. Tan sólo les mostraban imágenes de tartas, chocolates, embutidos, y otra serie de alimentos que, lejos de ser dulces o salados, compartían el hecho de ser altamente calóricos, y analizaban la estimulación de la corteza orbitofrontal, región que se cree está involucrada en la atracción que sentimos hacia los alimentos.

Esto, si nos paramos a pensar, tiene todo el sentido del mundo. Evidentemente el ser humano en los países desarrollados tiene “garantizada” la comida desde hace apenas unos cientos de años.

Si comparamos esto con los millones de años de evolución no podemos pasar por alto que el ser humano dispone de los medios necesarios para obligarte a subsistir creando las sensaciones y pensamientos que más le interesa. Dicho de otra manera, en caso de que tu supervivencia esté amenazada, ya se encargará el organismo de que un alimento altamente calórico te resulte más apetecible que una lechuga.

La moraleja de todo este asunto no es otra que, en caso de querer perder peso y/o grasa, la restricción de alimento suele ser una solución a corto plazo pero muy mala idea a medio y largo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *